miércoles, 26 de diciembre de 2012

Tu inconfundible perfume

Casi cuando ya te había olvidado, alguien con tu perfume pasó por mi lado. Fue como tenerte cerca otra vez. Sabía que no eras tú pero no pude evitar girarme a comprobarlo. El olfato es el sentido con más capacidad de almacenar recuerdos y ahora entiendo por qué. En unos segundos, todo mi esfuerzo en olvidarte había sido reducido a cenizas. Recuerdos, momentos inolvidables, tus ojos, tu sonrisa, tu olor... todo eso y más volvió a mi cabeza para torturarme. 
Volví a mi casa y puse música para olvidarlo todo. Toda la música. Reproducción aleatoria. Y suena tú canción. Y escucho tu voz. Y te veo en la pantalla del ordenador. 
Y vuelvo a sentir que te quiero. Y vuelvo a embriagarme de ti. Y sonrío. 
Sonrío porque te quiero y no tengo que explicárselo a nadie.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Cumbres Borrascosas (película)

Después de leer el libro (reseña) y descubrir que estaba la película, no pude evitar verla y juzgar. Me daba miedo que me decepcionara, ya que como suelen decir, las películas sacadas de libros no suelen ir muy allá, pero me arriesgué. ¡Y me encantó! Cada personaje era tal y como me lo imaginaba en mi mente y la película estaba realmente bien hecha. 
Sin embargo, vi algunos fallitos y es que sin leerte el libro pueden haber cosas que se te escapen porque no lo explican bien, como lo del hijo enfermizo de Isabel, que no queda muy claro que sea suyo y algunas cosas por el estilo, pero aún así se puede seguir. También he echado de menos más detalles en mi escena favorita (aunque esto ya es más cuestión de gustos) que es cuando Catherine muere en brazos de Heathcliff. La mágia, el odio y el amor de ese momento me sobrepasó pero en la película salía muy de pasada. 
No encontré la película en castellano, la vi en inglés con subtítulos online, os dejo el enlace:
(pinchar en foto)



¡Juzgad por vosotros mismos! Además, hay algunas versiones adaptadas pero no las encontré bien para ver, si alguien las encuentra que deje un enlace ;) 
¡Disfrutadla!

martes, 11 de diciembre de 2012

Hidden Love


En un mundo de mentiras no hay nada más real que un amor escondido del resto. Los demás pueden ser irreales, de conveniencia, superficiales pero si nos escondemos es porque es real y es imposible romperlo. Coge mi mano y tira de ella; volemos tan alto que no importe que nos vean porque nadie pueda reconocernos. Y si nos ven, que no nos importe porque somos tan orgullosos que cuando estamos juntos no dejamos que exista nada más; todo desaparece. Y así nadie pueda separarnos, porque si nos separan seguiremos pensándonos y entonces, el reencuentro será brillante, una bomba explosiva que eliminará todo lo que no seamos nosotros y da igual quién salga herido, porque estando nosotros en el centro, nuestro único rasguño será el del amor. 

martes, 4 de diciembre de 2012

¿Existe el amor?

No voy a meterme en la eterna pregunta de si existe el amor, por el simple hecho de que todos nos hemos enamorado alguna vez -y ahí si hemos pensado que existía, lógicamente- y también nos han roto el corazón, momento en el que empezamos a pensar que quizá no existe, que es solo necesidad de sentirse especial y que las grandes empresas lo utilizan para comerciar. Allá cada cual con su reflexión, yo solo digo que un perro también nos hace sentirnos especial, y que las empresas no comercian lo que la gente no compra. Por cierto, con el perro no terminamos de sentirnos llenos, ¿eh? Por muy especial o único que nos haga sentir. 
Hay que tener los ojos muy abiertos y mirar por encima de todo. Porque todos alguna vez hemos enmascarado con amor lo que era interés... y hay que saber diferenciar. Y de hecho, es muy fácil diferenciarlo lo que pasa es que a veces no queremos verlo. Simplemente respóndete a una pregunta: ¿Realmente crees que te quiere? Y aquí viene la parte dificil: Sinceridad, porque sino, al fin y al cabo solo te engañas a ti mismo, y creo que todos podemos reconocerlo. Pero a veces el amor no basta, incluso cuando es correspondido. Es como un helado que se deshace poco a poco, y para que no pase esto se necesitan otras condiciones (frío, en este caso) sino al final quedará en nada. Hay que dedicarle cada momento. 


El problema es que hacemos complicado lo que es fácil. Concluyo que el amor sí existe, pero por querer hacerlo más difícil muchos no lo encontramos. El amor no tiene porque ser una larga y satisfactoria relación ¿Cuantos divorcios hay por segundo? El amor es un momento unido a un sentimiento y una emoción con otra persona al mismo tiempo. Y eso seguro que lo hemos experimentado todos. No hace falta una relación de mil años, a veces un beso de un instante es mucho más intenso y real, y contiene más amor. ¿Qué es el amor? 

Para mí, fue ese beso que me dejó sin aliento, ese mensaje inesperado que despertó una sonrisa y esa mirada furtiva que avivó una llama. Y no hay más. 

viernes, 30 de noviembre de 2012

Volveré a por ti


Cerró el puño y la arena le raspó en el interior de la palma de la mano. La brisa de aire caliente la abrazaba ardiente. No tenía fuerzas para levantarse pero el dolor de estar en el suelo y encima de tantas piedras, era insoportable. Volvió a abrir la mano. Sangre. No sabe cuanto tiempo llevaba allí inconsciente. Abrió los ojos y miró a su alrededor. Nada. La gran falda de su vestido violeta de princesa esta rasgado. El sol la deslumbró y algunos recuerdos volvieron a su cabeza. La había abandonado, desprestigiado, infravalorado y tirado allí, en aquel lugar perdido del mundo. Una lágrima pura nació de sus ojos azules y recorrió su mejilla. Cada latido de su corazón le hacía daño en el pecho. Se incorporó y observó sus zapatos de tacón blancos tirados a varios metros de ella. Con la ilusión con la que los había comprado para que acabaran así. Más recuerdos volvieron a su cabeza.

-¡Dejadla ahí! -gritó un hombre montado a caballo-. ¡Esa puta no merece vivir!
-Pero señor… ¡Morirá! –le reprochó otro hombre con sombrero que la miraba desde la lejanía. Ella también lo miró y los dos a la vez dejaron escapar una lágrima de sus ojos. Los de ella, azules, los de él, color miel. Dos ojos, dos miradas que no se volverían a encontrar.
-¡Vamos! ¡Date prisa si no quieres acabar como ella! –volvió a gritar el hombre que montaba una preciosa yegua blanca.
El hombre del sombrero se acercó a la chica y le puso algo entre las manos. Un papel. Seguidamente, le susurró: “Volveré a por ti”

Cada recuerdo era una puñalada para su corazón que ya estaba demasiado herido. Le sorprendía seguir viva después de haber pasado la noche en aquel lugar. Se miró las manos, pero allí no había ningún papel. Se levantó a duras penas. Tenía heridas por todos lados, algunas demasiado profundas y que todavía le sangraban. Se sacudió lo que le quedaba de la falda con la esperanza de que aquel papel cayera al suelo. Pero no fue así y se dio por vencida. No tenía fuerzas para buscarlo por los alrededores y sabía que ya no tenía nada que hacer y que moriría allí. Ya ni le dolía. Un tirabuzón de su pelo rubio se mezcló con sus lágrimas, empapándose casi por completo.
A muchos metros de allí, un pequeño papel arrugado y amarillo corría con el viento. En su interior se hallaba escrita con pésima caligrafía una dirección. “Sé fuerte y acude a este lugar. Allí te ayudarán hasta que yo vaya a por ti. Te quiero, princesa”

domingo, 25 de noviembre de 2012

Y así... es como lo odio y lo amo a la vez.

-Mira ese chico...
Y lo miré sin ver.Y no me importó que estuviera enamorado de mí porque a mí no me atraía. Y cambié la dirección de mi mirada ante sus tristes ojos . Pero él tenía algo más que yo desconocía: Una personalidad irremediablemente asquerosa y preciosa. Dos adjetivos opuesto para el mismo elemento; así era él. 

Precioso por nuestras conversaciones infinitas, por sus dulces palabras, por su exótica voz, por sus cálidos abrazos, sus atrayentes besos, sus maravillosas sorpresas, sus mensajes de buenas noches, su sonrisa, su ayuda incondicional y hasta nuestras divertidas peleas. 
Y así me enamoré de él. 

Asqueroso por su inestabilidad, por marearme con su amor, por ir y venir sin motivos, por desaparecer cuando lo necesito, por estar cuando quiero olvidarlo, por recordarme lo que fue cuando yo ya solo quiero pensar en lo que viene, por no dejarme que continúe mi camino, por clavarme la mirada hasta que me salta el corazón aunque no quiera... 

Y así... es como lo odio y lo amo a la vez.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo

Portada del libro todo lo que podríamos haber sido tu y yo si no fueramos tu y yo de albert espinosa

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.

Autor: Albert Espinosa

Editorial: Grijalbo

Sinopsis
¿Y si con solo mirarte pudiera desvelar tus secretos más profundos?
¿Y si con solo mirarte pudiera sentir con tu corazón?
¿Y si en solo un instante fuera posible saber exactamente quiénes somos el uno para el otro?
Marcos acaba de perder a su madre, una reconocida bailarina que le ha enseñado todo en la vida, y decide que su mundo ya no puede ser igual sin ella. Justo en el momento que va a dar un giro a su vida, una llamada de teléfono cambia radicalmente los acontecimientos.


Opinión personalYo siempre había deseado no tener que dormir hasta que leí este libro.

"-No lo dejes -dijo-. He visto el mal que puede hacer en la gente. Añoran tanto soñar... Añoran tanto que algo rompa su día... No sabes lo frustrante que es después de un día horrible, lleno de lo peor que puedas imaginar, saber que ese día jamás acabará, ni el siguiente, ni el otro. No hay diferencia entre noche y día. El carácter se agria, acabas siendo otro y necesitando desconectar, aunque sólo sea por unas horas. Los que vienen aquí no buscan sueños, buscan tan sólo desaparecer unos instantes de esos días y meses eternos. No lo hagas..."

La trama de la historia, aunque muy sencilla, es bastante atrayente. Desde que vi el libro me llamó la atención, tanto la colorida portada que incita a leer el título, como el título. Me acuerdo que pensé "¿Qué es lo que pueden ser dos personas para que no puedan ser algo?" Y pensé lo típico que cualquiera hubiera pensado.Pero el autor no iba por ese camino.

Albert consigue crear unos personajes con los que resulta fácil empatizar y que siempre te hacen reflexionar sobre aspectos que generalmente tenemos asentados "porque son así"

Debido a la corta y simple trama, no me atrevo a contar mucho del argumento para no situaros fácilmente en un desarrollo demasiado construido. Aunque sí me gustaría comentar algo del final (tranquilos para los que lo no lo hayáis leído no voy a desvelar nada) Me pareció un final extraño, uno de esos que cuando voy leyendo pienso "¿y si pasara esto...?" pero no suelo acertar pero ¡sí esta vez! Me quedé un poco exhausta, quizá porque me esperaba otro final ¡Lo que no quiere decir que sea mal final, para nada! Ya me contaréis que os ha parecido.

Seguramente debido a esto de la pequeña trama hay un aspecto negativo: excepto al protagonista, no llegas a conocer más profundamente a nadie más. Sin embargo, el libro es fácil y rápido de leer. Simplemente es diferente y bonito.

El autor sigue en su linea, al igual que con "Si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven" Reflexiones que te hacen replantearte muchas cosas y quizá cambiar algo de tu punto de vista. En ambos coge algo cotidiano, como es por ejemplo el hecho que a todos nos ha pasado de conocer a alguien unos minutos y parecer que la conoces toda tu vida y le da sentido. Un sentido que casi podría ser real.

Yo siento que me he quedado con algo de ambos libros. Con el de "Si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven" me quedé con el arte de coleccionar esmeraldas, que son personas muy significantes en tu vida, que te han aportado algo aunque ya no estén. El hombre que lo hacía tenía fotos de todas estas esmeraldas y desde entonces yo tampoco puedo evitar pensar quienes son esmeraldas para mí y quienes podrían serlo. De este libro, me quedo con lo precioso que es dormir y con que nunca sabemos quién tenemos a nuestro lado.


Espero que me contéis con qué os habéis quedado vosotros :)


jueves, 15 de noviembre de 2012

-Supongo que… eres el beso más cercano que tuve.



Bajé la cuesta y me sorprendió verlo allí, me miraba a través de sus gafas de sol que protegía sus claros ojos. Toda la gente había desaparecido y por el contrario, el había aparecido de la nada. No me quitó la vista de encima mientras me acercaba a él. Casi no lo conocía, por lo que mi curiosidad aumentó.
-¿Qué haces aquí?
-Esperarte
-Todo el mundo se ha ido ya.
-Mejor.
No terminaba de entenderlo pero no dije nada más. Nos dirigimos al comedor comunitario y nos sentamos en unos sofás del fondo.
Me miraba intensamente mientras percibí que la gente nos dejaba solos de nuevo. Él sonrió.
-No me recuerdas –dijo mezclando interrogación y afirmación.
-¿Tú sí?
-Llevabas una peluca naranja y siempre revolucionabas la clase –lo dijo con nostalgia en la mirada y me sorprendió ver que no se equivocaba y siguió explicando-. Mi padre era el director de tu antiguo colegio.
Quise recordarlo, intenté hacer memoria, pero mis recuerdos eran borrosos. Visualicé a un niño debajo de una mesa, en el comedor. Reíamos juntos. Lo miré y reconocí en él sus facciones, su sonrisa. Pero no podía recordar nada más.
-Éramos amigos –dije en el mismo tono en el que él me había preguntado si lo recordaba.
-Supongo que… eres el beso más cercano que tuve.
Mi sorpresa fue máxima y no dije nada más. Él se percató y tampoco dijo nada. Cinco minutos de silencio, mirándonos a los ojos, recordando momentos pasados juntos; juegos, risas, cariños… y el que casi lo hubiera olvidado me dolió seguramente a mí más que a él. Tenía los ojos tan claros… recordé que me encantaban y un momento en que le di un dulce beso en cada ojo.
Él se levantó sin decir nada y cogió una mochila que había tras el sofá. Estaba medio abierta y no se molestó en cerrarla. Me la dejó caer encima y desapareció. La gente comenzó a volver al comedor. O quizá ya estaba antes. Una chica miraba curiosa y envidiosa la mochila. La cogí y vi algo en vuelto en papel de regalo naranja como mi peluca. Supe que lo había elegido aposta. Saqué el regalo y vi que tenía forma cuadrada, una caja quizá. Sonreí y volví a meter el paquete en la mochila. 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cuando las cosas están claras, no hace falta extenderse más.

Puede ser por odio o por restos de amor el que ya no quiera oírte. Que ya no quiero tus dulces e infieles palabras que me mantienen en vilo encima de una cuerda floja. Que me haces tambalear y caer pero luego me das la mano. Pero ya decidí no caer más, no quiero oírte, ni verte ni escuchar tus susurros. Y si caigo, esta vez voy a levantarme sola. 



lunes, 29 de octubre de 2012

Borra todas las caritas tristes


Una brecha en el camino hizo que sus caminos se separaran. Como tantas otras veces, siendo ya casi costumbre. La primera vez dolió demasiado pero se encontraron al final de ese camino justo cuando se necesitaban para emprenderlo de nuevo y se volvieron a separar. Así contadas veces. Las siguientes veces también dolieron pero conforme se iba convirtiendo en rutina el dolor desaparecía. Ya no sufrían el tiempo separados, pero ahora dolía el temor de que alguna de esas veces fuera la última vez.
Ella guardaba un cuaderno en el que había apuntado los nombres de las personas más importantes de su vida y entre ellos aparecía él. Al lado de sus nombres, ponía un corazón cada vez que pasaba un momento feliz con esa persona o algo le agradaba y una carita triste si algo le sentaba mal. Mirando el cuaderno hizo un repaso de su nombre, que era como casi si su historia estuviera dibujada de aquella manera. Al principio muchos corazones, cuando se conocieron pero cada vez más se iban alternando con caras tristes. Ella apuntaba una cara triste cada vez que él desaparecía o cuando la ignoraba y corazones por cada momento pleno de felicidad que solo él era capaz de regalarle.
En su último reencuentro, ella le enseñó el cuaderno y dijo:
-Creo que no me convienes.
-¿Por qué? –Preguntó él mirando el cuaderno.
-Porque eres la persona que más caritas tristes me ha hecho dibujar.
El chico miró su nombre y la larga lista de caras tristes y corazones que lo componían. La cantidad era considerablemente mayor al de las demás personas.
-Vamos a hacer una cosa –apuntó el chico-. Vas a borrar todas las caras tristes mías y de todas las personas. Así solo te quedarás con lo bueno que cada persona te ofrece. ¿Qué te parece?
La chica dudó pero le hizo caso y borró las caras. Cuando lo hubo hecho el chico le señaló su nombre, que ahora era la lista de corazones más larga de todo el cuaderno y dijo:
-¿Aún crees que no te convengo?

lunes, 22 de octubre de 2012

El amor mira con el alma

El sabor de un beso de verdad siempre es único y perfecto. Y la gente no lo entiende, se empeñan en querer historias de cuentos de hadas, sobre todo, para el resto de la gente y da igual el sentimiento interior. Así funcionan muchas relaciones. Nunca entenderán lo perfecto de un beso imperfecto. La delicia del primer beso. Ese inesperado e improvisado enfrente de su portal que te da vergüenza contárselo a la gente de lo ordinario que fue. Pues para mí, fue el más deleitoso y verdadero. Y el segundo en la orilla de la playa, tras el cual le saqué una foto que hoy miraba. Y me siento bien y dichosa porque la foto es única y solo la tengo yo. No circula para que la vea todo el mundo y opinen y le quiten lo bello de la foto con sus comentarios envidiosos e indiferentes. Solo puedo opinar yo, porque solo yo y él estuvimos ahí. Sonríe ingenuo y no mira a la cámara. Su mirada se pierde unos centímetros detrás. Me miraba a mí. Esta foto es lo único que guardo en una caja de dimensiones agradecidas porque solo ella y lo que significa para mí llena toda la caja de sensaciones, recuerdos, añoranza, amor. Y es lo que necesito para alimentar mi alma que se representa en ese brillo de los ojos y que, desde entonces, duerme para despertar solo contigo; con una mirada cómplice en un encuentro inesperado,  un "te echo de menos", una sonrisa en un encuentro planeado y oculto o un beso en la nada,  porque todo desaparece si me besa. Cada ser tiene su comida y su diversidad, la comida de mi alma solo eres tú.

viernes, 19 de octubre de 2012

Cumbres borrascosas

Portada del libro cumbres borrascosas de emily brontë

Cumbres Borrascosas


Autora: Emily Brontë

Sinopsis:
La épica historia de Catherine y Heathcliff, situada en los sombríos y desolados páramos de Yorkshire, constituye una asombrosa visión metafísica del destino, la obsesión, la pasión y la venganza.

Publicada por primera vez en 1847, un año antes de morir su autora, esta obra rompía por completo con los cánones del ”decoro” que la Inglaterra victoriana exigía a toda novela -tanto en el tema escogido como en la descripción de los personajes- y con la conducción autor-lector impuesta por las obras serializadas. Diversas extrañas la calificaron de ”burda, desagradable y alarmante”, pero en ningún momento se dudó de la singularidad de su estructura narrativa y de la fuerza de su lenguaje. Son estos valores los que con posterioridad crearon escuela y convirtieron la novela de Emily Brönte en una de las obras maestras de la literatura universal. 

La poderosa y hosca figura de Heathcliff domina Cumbres Borrascosas, novela apasionada y tempestuosa cuya sensibilidad se adelantó a su tiempo. Los brumosos y sombríos páramos de Yorkshire son el singular escenario donde se desarrolla con fuerza arrebatadora esta historia de venganza y odio, de pasiones desatadas y amores desesperados que van más allá de la muerte y que hacen de ella una de las obras más singulares y atractivas de todos los tiempos.


Opinión personal:

Dicen de Cumbres borrascosas que es la historia de amor más hermosa y trágica de toda la literatura. Y como admiradora fiel de esta novela y su autora, no puedo más que reclamarlo. Podré contaros aquí mejor o peor de qué trata o cómo son sus personajes, pero, desde mi punto de vista, es una novela de lectura indispensable.

sábado, 13 de octubre de 2012

La última vela


La última vela se apagó ofreciéndoles intimidad antes de que el sujetador cayera al suelo. El roce de la prenda por las piernas de ella inspiró el deseo de él. Entre la penumbra, miró delicadamente su cuerpo casi desnudo y sonrió. Un dulce beso acompañado de caricias los unió y se dejaron caer en su nube de amor. Su robusta y segura mano acariciaba su cuerpo jugando con la última prenda que le quedaba puesta. Los latidos de ella se escuchaban hasta en la tierra, creando una melodía que les acompañaría todo el camino. Cada paso más allá era lento y con dulzura. Un pintalabios rojo adornaba con besos su cuello. La pasión se encendía más rápido que lo que había tardado la última vela en apagarse. Los movimientos se tornaban más rápido sin perder delicadeza. Él comenzó a arrastrar la última prenda que le quedaba puesta con los pies  hacía abajo. Ambos desnudos mitigaban el delirio que ellos mismos habían creado. Él la hacía sentir segura, siguiéndola a su ritmo.  Se miraron un momento, él buscaba su asentimiento y ella su amor. Un mar de nuevas caricias, besos y movimientos le dio a cada uno lo que anhelaba del otro.  Un atisbo de luz se dejó entrar entre las rendijas de la ventaba descubriendo lo que era el amor.
-¿Te duele? –preguntó él.
-Te quiero –contestó ella.
Acelerando el ritmo, consumaron su amor. Llegaron los suspiros, primero los de ella, que con los ojos cerrados, se dejaba llevar. La primera gota de sudor nació en la espalda de él, hija de la pasión. Un vaivén danzó con ellos. Un gruñido, una mano apretando una espalda, unos labios besando un cuello. La magia volaba a su alrededor, dándoles cuánto necesitaban. Sin ver, con los ojos cerrados, se sentían más cerca que nunca; sus almas salieron para mirarse fijamente y comprobar que eran casi iguales.
Tras el momento cumbre, él confirió el último suspiro un segundo antes de abrir los ojos. Dos sonrisas se miraron renovadas y más enamoradas que nunca. Él se dejó caer a su lado y la ayudó a acomodarse en su pecho. Acarició su pelo y besó su mejilla. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Temo cerrar los ojos por si te vas más lejos


Los parpados me pesaban; el sueño me invadía. Aire frío entraba por las múltiples rendijas de la cabaña. Me acurruqué más a él y me abrazó. Mis piernas se entrelazaron con las suyas. Quería quedarme ahí para siempre. A su lado. Me acarició el pelo con una sonrisa en los labios. Tenía miedo de dormirme y que cuando despertara ya no estuviera o, en el peor de los casos, todo hubiera sido un sueño. Sin embargo, el sueño me envolvía como una lenta melodía que me invitaba a irme con ella y sabía que sucumbiría a sus deseos. Alargué la mano y toqué una estrella. “Te quiero” Escribí en ella. Él me besó la frente segundos antes de que el sueño cayera sobre mí.
El sonido de la lluvia golpeando la ventana me despertó. Tenía frío. Di media vuelta en la cama vacía. Desde allí, miré por la ventana; llovía mucho y todavía no había amanecido, no había luz. Palpé su hueco vacío y lo eché de menos. Miré la estrella en la que le había expresado mi amor. “Yo también te quiero y te necesito, princesa” leí escrito debajo de mi te quiero. Su letra era inconfundible, al contrario que sus sentimientos. Sonreí e intenté recordar el momento en que él lo había escrito, pero debí de haberme quedado dormida antes. Ningún recuerdo de ello venía a mi cabeza. Las goteras empezaban a mojarme. Me vestí y salí de allí, atravesé el campo y volví a mi casa casi empapada por la lluvia. Pero no me importaba, era feliz. Y la próxima noche, volvería a nuestra cabaña de nuevo.

viernes, 5 de octubre de 2012

Un recuerdo


Y un día ves que todo acaba. Sin más. Muchas personas se han ido y las que quedan… han cambiado. La mayoría están por estar, porque es “su lugar” pocos están porque lo deseen. Hechas un vistazo atrás y ves a otros que seguro desearían estar y no puede ser así. Porque es incorrecto, porque la sociedad impone sus reglas, porque hay que agradar a los demás. Y ahí te das cuenta de que lo más valioso que tienes en este momento son los recuerdos. Recuerdos fugaces, algunos mezclados con la imaginación hasta el punto que no puedes diferenciar qué es lo qué pasó de verdad. La mente actúa así: si te falta algo en un recuerdo, lo rellena. Quizá en esos recuerdos haya muchos rellenos. No estás segura, pero lo que sabes es que sonríes cuando lo recuerdas. Y eso, es suficiente.  

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Dos almas que se buscan.


-¡¿Y qué pasa si te amo?! –Grita sin gritar, en silencio.
El humo del cigarro sube envolviendo la habitación. Huele mal pero le gusta. Le recuerda en cierto modo a él.
-¿Qué tal, cielo? –pregunta una voz de fondo.
-Bien, cariño –responde indiferente.
Apaga el cigarro, se enfadará cuando lo vea. Mira por la ventana, la gente anda tranquila y le dan envidia.
-Te quiero –dice acercándose por detrás y dándole un beso en la mejilla. Pero ella ya no está ahí, ha dejado a su alma volar. La divisa desde el balcón y le mira sonriente desde abajo. Irá a buscarlo, y lo encontrará y sus ojos puestos en ella lo verán. No sabe si estará con alguien, o solo, cantando, tocando o paseando. Pero sabe que estará sonriendo porque siempre lo está. Habla sonriendo.
Mira un momento sus fotos en sus memoria; tantas y tantas fotos diferentes en lo que lo único que se asemejan es su sonrisa. En una lo había pillado desprevenido y sonreía de verdad, es la que más le gusta. Al natural parece un niño. Sus ojos vuelven a su alma que se pasea en su busca cerca de su casa.
-¿Qué hay para cenar hoy? –pregunta un marido inmerso en la rutina, sin darse cuenta de que la pierde a ella mientras mira por el balcón.
-Date prisa, lo hecho de menos –pide ella a su alma.
Y su alma lo encuentra, en su habitación. Fumado también un cigarrillo, escuchando una canción reconocida, mirando una foto suya. Sonríe como ella esperaba, pero tristemente.
-Yo también te echo de menos –susurra a su alma para que se lo diga. Un suspiro cubre la habitación de él y la siente cerca, más de lo que cree. Se acerca a su ventana y deja a su alma libre volar en busca de ella.

Sus almas se reencuentran, se miran y se abrazan. Se dicen mil cosas, mil sentimientos que ambos llevan dentro. El cariño y el anhelo se funden con ellas en un beso y ya satisfechas, desaparecen. Ellos sin saber por qué sonríen y cada uno vuelve a su rutina.

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Qué quieres ser de mayor?

"¿Qué quieres ser de mayor?" Nos han preguntado tantas y tantas veces a lo largo de nuestra vida. "Maestra" Decía de enana. Luego pasé por Veterinaria y Enfermera. En segundo de Bachiller quería estudiar idiomas, pero acabé en publicidad y relaciones públicas. Me lo aconsejó mi  hermana porque me gustaba y dedicaba tiempo a hacer vídeos (aunque de pacotilla), a escribir, etc.Y al menos por ahora, no me arrepiento de ello a pesar de que fue algo que nunca  había pensado antes. Este año, en segundo de carrera, me lo han vuelto a preguntar. ¿Qué quiero ser de mayor? Tuve que hacer una redacción sobre ello, sí, como cuando íbamos a parbulito. Enfocada en la publicidad y mis salidas, lógicamente. Pues aquí os dejo lo que escribí, espero que os guste. ¿Qué queréis ser vosotros de mayor?



Sinceramente, no lo sé. No sé en qué quiero trabajar; si en una agencia de publicidad, servicios de comunicación, investigación, etc. Lo que si sé es que quiero algo que me llene, por lo que seguramente me decantaría más por trabajos como creativo publicitario, diseñando campañas, etc. Aunque prefiero no hacer muchas conjeturas porque para entonces es posible que hayan muchas cosas que han cambiado, o no pero por si acaso. No sé como evolucionará todo este mundo pero seguro que estaré preparada para ello porque tengo motivaciones, proyectos, ideas. Alguna vez he pensado que la publicidad evolucionará a lo grande. Podrían proyectar anuncios en el cielo ¡Todo el mundo lo vería! Llegaría a todo su publico sea público objetivo o no. Es como cuando estás en la playa y pasa una avioneta con un cartel publicitario detrás, quizá a nadie le interesa lo que dice ¡pero toda la playa levanta la cabeza para mirarlo!
Otro proyecto en mente que ya estoy llevando a cabo a día de hoy es el de ser escritora. Tengo varias cosas escritas y algunas llevadas a concursos, que aún no han presentado el fallo del jurado. También en este momento, estoy escribiendo una novela juvenil y no solo eso; con ayuda de otras personas también grabé una canción para que sea la música del libro. Además también estoy intentando hacer un video clip sobre el libro para la canción aunque está saliendo un poco patatero porque ni mi cámara es profesional ni los actores, modelos. ¡Pero no importa! Porque lo estoy intentando que es lo que cuenta y todavía puede salir algo bueno.
También he pensado muchas veces hacer otra carrera después de esta, que sería seguramente psicología o criminología. Me apasionan mucho las dos y me da cierta pena que no estuvieran en una sola carrera las dos, porque así no tendría que elegir. Me gusta la psicología porque me encanta conocer a la gente, ayudarles, saber porqué se comportan de una forma o de otra y la criminología me gusta aún más porque es lo mismo pero para unas mentes más retorcidas, como pueden ser asesinos o terroristas. ¿Qué es lo que pasa por la cabeza de una de esas personas para ser capaz de llevar a cabo ciertas acciones? En algunos de los libros que me he leído han dejado muy claro que muchas de estas personas son grandes genios como “Jack el destripador” entre otros.

martes, 11 de septiembre de 2012

Soy la estrella que has olvidado

    Hoy me miro al espejo y una silueta desconocida para mí se dibuja en él. Desde que no me besa mi sonrisa se borró. Desde que no lo veo mis ojos no brillan. Por no abrazarlo mis brazos están moribundos. Desde que no me llama mis oídos no escuchan música. Desde que no me acaricia las mariposas de mi estómago se sienten inútiles.
-¿Sí? -Silencio. Una respiración entrecortada. Una lágrima cayendo-. ¿Quién es?
"Soy la estrella que has olvidado" grito en silencio. 
-¿Hay alguien ahí?
"No, porque me he vuelto fugaz"
Silencio.
Piii, piii, piii. 

    El teléfono cae al suelo compitiendo en carrera con una lágrima. Miro al cielo. Veo una estrella fugaz. Tan fugaz como su amor. De esos que casi ni se ven. Cuánto más lo quieres antes te deja. ¿Nunca os ha pasado? "Que él vuelva" le pido a la estrella, sabiendo que no lo cumplirá. Y lo sé porque ella se va, igual que él. Y ninguno de los dos volverá.


jueves, 6 de septiembre de 2012

Tres metros sobre el cielo

Portada del libro tres metros sobre el cielo de Federico Moccia
A tres metros sobre el   cielo

Autor: Federico Moccia

Editorial: Planeta

Sinopsis

Un libro de culto entre los jóvenes italianos, y que recrea, en los años noventa, un amor a lo Romeo y Julieta. Babi es una estudiante modelo y la hija perfecta. Step, en cambio, es violento y descarado. Provienen de dos mundos completamente distintos. A pesar de todo, entre los dos nacerá un amor más allá de todas las convenciones.



Opinión personal

Para situarnos, aunque la mayoría lo sabrá, la historia trata sobre un amor supuestamente imposible entre Babi, una buena chica, buena estudiante e hija perfecta y Step (Hugo) un adolescente violento y descarado. Antes de nada, decir que me leí el libro después de ver la película, por lo que mi comentario va a estar un poco condicionado. La película me gustó y quise ver su origen, arriesgándome a que después de leerlo, lo considerara mejor y la película ya no me gustara tanto. Pero no fue así.

Para empezar, cambian la mayoría de los nombres pero para no liaros a vosotros ni liarme yo sola, los llamaré por los nombres de la película.

Hugo es mucho más violento en el libro, supongo que porque en la película para acortarlo, se saltan muchas de sus salvajadas. Aparte de que pillara a su madre con otro hombre, también lo vuelve violento el hecho de que de pequeño le pegaban otros chicos y posteriormente decide que eso no volverá a pasar. Se apunta al gimnasio, donde conoce a la pandilla, y empieza a cambiar. Tras todo eso, les da una paliza brutal a los que antes lo habían hecho con él y hasta emborracha al padre de Babi cuando quedan para hablar. También es más pícaro y mujeriego (Step es Hugo y Paolo es Álex -hermano de Hugo-):


"-Ningún problema; pero tendrás que darme trescientos euros.


-¿Trescientos euros? ¿Pero qué dices? ¿Estás loco? ¿Qué te crees, que a mí el dinero me llueve del cielo?

-De acuerdo, entonces dame doscientos.

-Ni hablar, no te doy nada de nada.

-¿Ah, no? –Step se inclina hacia el escritorio. Paolo, asustado, se echa instintivamente hacia atrás. Step le sonríe-. Vamos, hermano, calma; yo nunca te haría nada, lo sabes. –Después pulsa el botón del interfono que lo comunica con la secretaria-. Señorita, ¿puede venir un momento?"

La secretaria no advierte la diferencia con la voz de su jefe.



-Ahora mismo voy. 


Step se sienta cómodamente en la butaca y después sonríe a Paolo.


-Querido hermanito, si no me das en seguida los doscientos euros, le arrancaré las bragas a tu secretaria en cuanto entre.


[…] 


-Dígame


Él le sonríe.


-Quisiera saber cuánto valen las bragas que lleva.


chica y chico de la película tres metros sobre el cielo


El papel de Babi si es bastante más similar. Simplemente algunas diferencias como que, por ejemplo, en el libro tiene moto, una Vespa. Y también se adentra más en relaciones anteriores, pero no muchas más cosas.

Los personas de Pollo y Katina también son muy parecidos. Aunque en la película me parecieron más simpáticos y graciosos, aunque puede que sea por el hecho de que ya los imagino con los gestos y características de la película.

El libro va avanzando de manera similar a la película hasta que llega un momento a partir del cual cambia totalmente la línea de la película: cuando lo hacen por primera vez. A partir de hay, la película sigue adelante en presente; todo sigue pasando normal. Y para mi decepción en el libro no es así. En el libro a partir de entonces, se corta. Y empieza mucho después. Demasiado para mi gusto. Babi está casi en la universidad y Hugo ha cambiado bastante. 

Toda la historia restante lo narran desde el recuerdo. Personalmente no me gustó, porque por ejemplo la muerte de pollo, en la película se vive más en primera persona que si te la cuentan como recuerdo. Lo narran sin tanto dolor, es un recuerdo que ya pasó y da igual, sin muchos detalles, sin nada. Eso realmente, me decepcionó. Y al igual que eso, todo lo que pasa, el juicio, su cumpleaños, todo es un recuerdo pasajero. Hubiera preferido la metodología de la película, un tiempo lineal que nos hiciera sufrir con la muerte de pollo y emocionarnos. 

¿Y vosotros lo habéis leído?


miércoles, 29 de agosto de 2012

El ciego y la puta.



Esta entrada y este pequeño relato va dedicado a una persona muy especial.Esa que siempre me saca una sonrisa y me ayuda a seguir adelante. Que toma las decisiones cuando yo no sé que hacer. Esa que, en los mejores momentos, siempre vamos mal :D Juntos escribimos este relatillo en docs de Google, entre risas y bromas.¡Te quiero, Joan!





Había una vez un hombre ciego al que le faltaba una pierna. Tenía 30 años y estaba felizmente casado. Sin embargo, él tenía dudas de que su mujer le quisiera de verdad porque, desde que el accidente le dejó ciego, pensaba que estaba con él únicamente por pena.
-Yo te sigo queriendo, amor mío -le decía su esposa. El marido, sin embargo, tenía miedo de que se fuera con otros hombres; seguía dudando. La duda le carcomía el alma por lo que cada vez se imaginaba nuevas circunstancias, nuevas ideas para poder paliar su amargo dolor de perder a su mujer.
Un día estaba paseando en su silla de ruedas y con su perro guía, disfrutando de todos los olores que podía percibir gracias a su agudeza en los demás sentidos. Notaba el aire en su piel, el olor de las flores, el sol rozándole, los chillidos de los niños jugando y, sobretodo, la soledad que lo rodeaba.
En ese mismo lugar, una joven mujer, que no llega a los 27 años, se tocaba el cabello despreocupada. A su lado, un hombre de la misma edad intenta cautivarla. Le reía sus chistes malos, la miraba sin cesar, le susurraba al oído, etc. La chica se dejaba hacer. Le gustaba aquel hombre tan elegante, en buena forma y con una billetera llena. Creía que ya había encontrado a quien realmente, ella creía que tanto se merecía, no a aquel ciego tonto y pobre. 
La chica observó entonces a Paco en su silla de ruedas y su corazón se aceleró por un atisbo de culpabilidad. “Bueno, no puede verme” pensó.
Paco seguía su paseo con tranquilidad hasta que notó que su perro se intranquilizaba e intentaba correr, algo impropio en él. Paco intenta prestar atención a lo que podría haber distraído su dócil y fiel perro. No podía imaginarse la sorpresa que se llevaría. Casi arrastrado por el perro, continuaba su camino acercándose a la feliz pareja.
La chica cada vez estaba más nerviosa por verle acercarse con el perro que la miraba feliz y con la seguridad de que se dirigía hacía ella. Intentó darle la espalda y miraba de reojo, pero el perro proseguía su camino. Su risa se volvió nerviosa y algunas gotas de sudor cayeron por su frente. Su pareja notó la inquietud que la invadía.
-¿Va todo bien? -le preguntó
-Perfectamente -mintió con una risa nerviosa y descontrolada.
Para ese momento, Paco estaba lo suficientemente cerca para oír aquella risa que conocía tan bien.
En ese momento, notó la presencia de otro hombre cerca. Perfume de hombre y muy caro. Le preguntó quién era.
-Es un amigo del trabajo -dijo intranquila entre los dos hombres. Pero el la conocía muy bien y sospechó lo peor. Empezó a enlazar las situaciones: El perro ladraba furioso y no era a ella, su mujer, su risa nerviosa y descontrolada, otro hombre, perfume caro y... Él.

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Alguna vez han intentado cambiarte?


En la vida te encuentras con infinidad de personas que quieren cambiarte de algún modo, o cambiar tu actitud, o incluso hábitos bajo el contexto “es por tu bien”. Quizás algún día entiendan que es imposible cambiar a alguien, y si quieren hacerlo, es porque, realmente, deberían cambiar algo en ellos mismos que está mal.
Alguien me dijo que debía ser más madura. ¿Madura yo? Yo ya soy seria, aunque sea solo cuando, de verdad, tengo que serlo. Entonces ¿qué quería decir con que fuera madura? ¿Qué fuera seria en los momentos que no tengo por qué serlo? Maldito sentido del humor es lo que te falta, soso y amargado cascarrabias.
También  estuvo esa persona que me dijo, que fuera responsable, que estudiara más, que sería mejor para mi futuro, claro, “es por mi bien”. Tranquilo, haré lo que haga falta por seguir adelante, aprobaré mis exámenes, me sacaré el carné de conducir, todo lo que quieras, pero ¡eh! También me dedicaré a ser feliz, aunque no te guste.
Preciosa persona que se preocupaba demasiado por mí la que me dijo que no bebiera alcohol, que no fumara, que no saliera de fiesta y que falete y faleto, mis amigos, son malas influencias para mí. Que sí, que sí, que es por mi salud, por mi bienestar, por… por algo. Sólo le faltaba decirme que me metiera en un convento de monjas. Tranquilo, beberé hasta mi límite, fumaré hasta que pueda, y saldré de fiesta con falete y faleto hasta que el cuerpo aguante, con responsabilidad y madurez, claro.
Entonces miras atrás y te encuentras esa persona, una de aquellas que parecen más insignificantes en tu vida, pero ahí está. Aquella que estuvo contigo sin pedirte nada. La única condición era mi compañía. Con ella podía ponerme seria y enfadarme hasta reventar por nada. Podía ponerme a dar saltos y patalear como una insensata inmadura por todo. Podía tirarlo todo por la borda y pasarme días mirando al sol de su mano sin que esté recordándome constantemente que tengo que ser responsable y estudiar. Podía irme de fiesta con falete, faleta, faleto, etc. Y con él, que se quedaba a mi lado. Podía tirarme en su sofá a ver una película con un paquete de cigarrillos y una botella de vozca y otra de ron. Él se pondría a mi lado y me acompañaría. Al igual, podía ponerme a estudiar tranquilamente, me apoyaría. Podría decir, hoy no me apetece salir y nos quedaríamos en casa. La única persona con la que no debía de fingir nada. La única persona con la que realmente… era yo, con las locuras que yo considere oportunas, con la madurez y responsabilidad que necesite en cada momento. Aquella que me encontraba en cualquier lugar y me sonreía desde lejos. Esa que nunca me prohibía ni me obligaba a hacer nada, sólo aconsejaba. Aquella que estaba tan loca como yo. Aquella que hoy recuerdo y echo tanto de menos.

viernes, 17 de agosto de 2012

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven


Portada del libro si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven de abert espinosa
Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven

Autor: Albert espinosa


Editorial: Grijalbo



Sinopsis
Dani se dedica a buscar niños desaparecidos. En el mismo instante en que su pareja hace las maletas para abandonarle, recibe la llamada de teléfono de un padre que, desesperado, le pide ayuda.
El caso le conducirá a Capri, lugar en el que aflorarán recuerdos de su niñez y de los dos personajes que marcaron su vida: el señor Martin y George. El reencuentro con el pasado llevará a Dani a reflexionar sobre su vida, sobre la historia de amor con su pareja y sobre las cosas que realmente importan.


Opinión personal Desde que vi el libro por primera vez me llamó la atención su titulo, muy sugerente. Su contraportada también me llamó:

"Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales"


Supe que de alguna forma iba a ser un libro diferente a cuántos había leído anteriormente. Y así fue. Para adentrarnos un poco en la historia: Dani es un hombre de unos cuarenta años pasando por un momento complicado en su vida; su pareja le ha dejado y tiene un nuevo caso en su dispar trabajo. 


El protagonista habla directamente al lector, dejándonos entrar en sus pensamientos y conociéndolo mejor. Nos lleva a dos momentos importantes de su vida en los cuales dos personas mayores dieron sentido a su vida cuando estaba perdido. Es una historia corta y fácil de leer. 

Antes de leer el libro, leí comentarios acerca de él y la mayoría no fueron muy buenos, así que decidí no tenerlos en cuenta y juzgar el libro por mí misma. Personalmente, me ha parecido maravilloso. 

En relación al argumento, no obstante, hay que decir que es flojillo, no tiene mucha trama y dispone de pocos personajes. Este es un punto por el cual ha sido bastante criticado, pero yo no lo veo tan así. Mi visión es que si quieres un argumento con varias tramas que se complementen y cientos de personajes hasta el punto de tener que hacerte una lista para no perderte, escojas otro tipo de lectura. Este libro lo considero más bien un libro reflexivo, no de argumentos; por tanto, el autor ha incluido una pequeña historia en la que incluir sus reflexiones para hacérnoslas más llevaderas que si las presentara a secas. Para ello, presenta un escenario idóneo para contarnos esas inquietudes. 

Las reflexiones son profundas, unas más que otras, pero todas te hacen pensar de alguna manera. Son consideraciones que yo quizá nunca habría tenido en cuenta o me hubiera planteado si no lo hubiera leído. 

En conclusión, si volviera hacía atrás al momento antes de haberlo leído y pudiera volver a elegir, lo leería de nuevo.


"Todo aquello que te da vida tiene vida propia"



-¿Nunca has parado el mundo?
-¿Qué es parar el mundo?

-Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Juntos el mundo brilla más.

                                                   Sé que sería tan grande nuestro amor 

juntos el mundo brilla más 
nunca pensé que el odio hiciera tanto mal 
sólo amarnos en silencio hasta el final 
y el corazón me dice que es verdad 

                               Sé que sería tan grande nuestro amor 

juntos el mundo brilla más 
sé que sería tan grande nuestro amor 
brilla hasta en la oscuridad 
y el corazón me dice que es verdad 
que es verdad 

Este montaje con la canción de "Si no te conociera" y fragmentos de la película de Pocahontas lo hice yo hará unos meses. Espero que os guste!


viernes, 10 de agosto de 2012

I just miss you *-*

-Yo no deseé que salieras de mi vida.
-Yo tampoco quise salir nunca de ella.
-Pero lo hiciste.
Siempre hay alguien en nuestra vida que echamos de más, nos molesta, nos perturba... ¿Y cuando al fin sale de tu vida?: Siempre se echa de menos. Al principio no lo notas, porque es lo que deseabas, o quizá no, pero poco a poco vas notando su ausencia. Llega un momento en el que echas de menos lo que antes odiabas; las peleas, los gritos:

-¡Siempre haces lo que quieres!
-¿Y eso es malo?
-¡Síí! 
Las decepciones...
-No pensé que fueras así.
-La vida no es una película con final feliz y yo me cansé de vivir según lo que tú esperabas de mí.
En esos momentos aunque de modo diferente, sigue estando en tu vida. Quizá incluso eres tú quien decide alejarse, el problema llega cuando echas de menos a esa persona hasta el punto de que preferirías discutir con ella a hacer cualquier otra cosa en el mundo. De mil lugares, sitios y personas prefieres estar a su lado, aunque sea a base de gritos. Y ¿entonces qué? No vale la pena engañarse a uno mismo.
-Aquella tarde que te despediste de mí, sabía que no volverías, aunque no me lo dijeras. Te conozco demasiado bien. 
-¿Y por qué no me detuviste?
-Porque esa era tu decisión.
-¿Y qué? Tú siempre decidías por mí.
-Yo también estaba cansado.
-¿Y ahora?
-¿Ahora? Te echo de menos.


martes, 7 de agosto de 2012

Cómo si fuera la primera vez.


La tela cubrió mis ojos y me tapó la visión. Anduve de su mano confiando en sus pasos. Agarraba fuerte su mano y no solo por el hecho de que me guiaba. Cuando tienes la sensación de saber que es esa persona y de confiar ciegamente en ella pase lo que pase, por muchas peleas que hayamos tenido o muchos “te odio” que nos hayamos dicho, no te hace falta ver para caminar a su lado. Solo sentirlo ahí. Y eso era justo lo que yo sentía. Podemos estar en el momento cumbre de una pelea cualquiera y solo con tres palabras arreglarlo todo “Confía en mí” Y otra vez esa sensación.
-Confía en mí –Dijo cuando me arrebató la visión. Y confié en él.
Anduvimos durante un largo rato en silencio, aunque yo sabía que él sonreía porque yo también lo hacía. En un momento así, esperas que te lleve al lugar más bonito del mundo y te diga que te quiere. Como mínimo. Pero no.
-Quítate los zapatos –No era un te quiero, pero bueno, así mas o menos empezó la cenicienta. Me condujo a un banco y nos sentamos. Comencé a quitarme los tacones a tientas, sin ver. Podría haberme ayudado, pero para él era más divertido ver mis intentos y torpezas para quitármelos sin ver nada. Es más complicado de lo que parece y más estando ya totalmente desorientada y con la tensión de saber que no me quita el ojo de encima. Pero él es así y eso es perfecto para mí. Una vez había conseguido quitarme los dos, los cogí con una mano y con la otra volví a agarrar la suya. Sufría cada momento que no lo rozaba. Y yo descalza, sin saber por donde iba y sin ver nada, volvimos a andar. No sabía si había mucha gente que me pudiera estar viendo, pero imaginaba que no porque no oía risas y la situación tiene su punto cómico.
Después de un rato caminando centré mi atención en los oídos. Escuchaba algo. El viento susurraba más fuerte. Y otro sonido lo acompañaba en una sintonía perfecta. Había escuchado ese sonido muchas veces, pero no tan perfecto como ahora. Quizás nunca le había prestado tanta atención que ahora que no podía ver. El suelo bajo mis pies comenzó a hundirse y agarré su mano más fuerte. Oí su risa y también me reí. Era el sonido más hermoso y dulce que había escuchado jamás. Y eso que lo había oído muchas veces reír. Cambié mi atención al tacto de los pies en el suelo. Los pies se me hundían varios centímetros a cada paso que daba y el tacto me producía un hormigueo los pies que casi me hacía cosquillas. Era una sensación tan agradable que me puse a saltar soltando su mano y riendo. Arena, pensé. Y el sonido que acompañaba al viento era el agua. Las olas chocando en la orilla con las piedras. El graznido de una gaviota acompañó a todas las melodías. El agua, su risa, la mía, mis pies chocando contra el suelo, el viento. Sabía que estábamos en la playa y me había llevado a ciegas para que descubriera poco a poco el tacto, la sensación de la arena bajo mis pies. El sonido del mar, como si fuera por primera vez al tener que descubrir qué era. Al final sí había resultado ser el lugar más bonito del universo, a pesar de que lo había visto cientos de veces. Me quité la tela de los ojos sin pedirle permiso.
-Te quiero –dijo. Ahora ya tenía todo lo que había deseado.

lunes, 6 de agosto de 2012

Cállame con un beso.

Portada del libro callame con un beso de blue jeans


Título: Cállame con un beso.
Autor: Blue Jeans
Editorial: Everest.

Sinopsis
El tiempo pasa en la vida de Paula. Nuevas experiencias, nuevos amigos, nuevas dificultades... la distancia es mal rival para el amor. Tendrá que tomar decisiones importantes, pero ninguna de ellas será fácil. Y menos después de todo lo que pasa en Londres... Álex está empeñado en convertirse en un gran escritor, aunque tiene otras cosas en su mente que le preocupan. Diana y Mario, por su parte, se verán envueltos en situaciones al límite donde deberán elegir cuál es la mejor opción. Las Sugus ya no existen, pero... ¿algún día podrían volver a unirse? En aquellos días de diciembre, parece muy complicado…


Opinión personal
Cuando acabé de leerme "Canciones para Paula" casi corrí para buscar la segunda parte "¿Sabes que te quiero?" Sin embargo, y para mi gusto, esta segunda parte me dejó que desear. Pensé en el tópico de que las segundas partes nunca son buenas.
Quizá es porque ocurren demasiados dramas para tan solo 48 horas y eso se vuelve agobiante. Los problemas de Diana, que vive bajo la sombra y el miedo de Paula, además de sus problemas con la comida, Cris que ya no es tanto una mosquita muerta y Míriam que se monta un drama al pillar a Cris con su ligue de verano. Además también se centra en otras historias, como Ángel, Katia y Álex.

Un fin de semana sin reglas, preocupaciones ni horarios que termina casi como empezó. Al terminar de leerlo pensé que hubiera sido mejor dejarlo en la primera parte. Por otra parte, algo que sí me gustó es que el libro ya no se centraba tanto en Paula y sí en los demás personajes a los que empezamos a conocer mejor.

Tras mi pequeña decepción con la segunda parte y después de unos meses vi salir la tercera parte. "Cállame con un beso" ¡¡¿¿Tercera parte??!! pensé. Dude mucho en comprármelo y de hecho tardé bastante. Pues si la segunda parte no me había convencido, no esperaba que lo hiciera una tercera parte. Al final, la curiosidad me ganó y comencé a leerlo. Y aquí viene mi sorpresa ¡me encantó!

Para situarnos voy a hacer una pequeña introducción del libro: Las sugus se han separado: Paula está estudiando periodismo en Londres y la distancia para su relación con Álex está haciendo mella. Éste por su parte, sigue con sus ingeniosas ideas y su novela. Miriam, por su parte, ha cambiado radicalmente. Sus nuevos "amigos" son unos delincuentes y ella se deja hacer. Diana y Mario siguen juntos tras haber superado numerosos problemas. Ahora le han quitado el puesto a la antigua pareja perfecta "Ángel y Paula" o a la nueva "Álex y Paula" y ellos parecen los novios mas perfectos, más estables.

He notado el crecimiento de los personajes, todos han cambiado en algún aspecto. Han madurado. No son ni tan críos como en "Canciones para Paula" ni tan... bravos como en "¿Sabes que te quiero?" Un punto negativo para mi gusto es que Paula sigue siendo demasiado tontita y sensible. Parece la que menos ha madurado, si es que lo ha hecho algo. 

Por su parte, la relación entre Diana y Mario me ha parecido de lo más real. Muy dependientes hasta que uno de los dos se desborda. Y es normal, ¡yo también me agobiaría! Diana ya no es ni la chica "outBoys" del primer libro, ni la insegura del segundo. Aunque para mi gusto, depende mucho de Mario.

Sin embargo, la relación que mas me ha gustado es la de Cris y Alan. Tan diferentes y se complementan a la perfección. Los dos también han dado un drástico cambio desde el segundo libro, que me ha gustado mucho. 

Otros personajes nuevos son Luca, Pandora y Valentina. Valentina es la que más me ha llegado. Tan divertida, ingeniosa e impulsiva. Siempre me sacaba alguna sonrisa. Y aunque va de dura con los tíos, al final cae rendida ante Luca, que no hacía más que fastidiarla y con el que más choca. ¡Ya dicen que los polos opuestos se atraen!
Pandora es la primera chica en los tres libros que no es físicamente perfecta y también te adentra en su vida hasta conocerla casi por completo. Sin embargo, sigue siendo un personaje secundario.

El final y la historia de Miriam que vuelve a juntar a las Sugus da un giro a todo. A mí me puso los sentimientos a flor de piel, di alguna patada en la cama mientras leía y tuve que hacer descansos para asimilar lo que leía.Al fin y al cabo, eso es lo que se busca en un libro.

El epílogo, por su parte, me dejó un poco desconcertada. Sobre todo en este tercer libro, había visto muchas cosas reales: el vídeo, el twitter de "Alex" (que por cierto, está inactivo :P así que no se cuan real será) etc. Pero te deja con la pregunta: ¿Habrá sido todo verdad?


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