jueves, 15 de agosto de 2013

"Jane Eyre" de Charlotte Brontë: una historia sublime.

Portada del libro Jane Eyre de Charlotte Brontë

Título: Jane Eyre


Autora: Charlotte Brontë

Editorial: Alianza


Sinopsis
Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio. Jane tiene una innovadora forma de pensar y de ver el mundo. Es considerada por muchos como una de las novelas precursoras del feminismo. 

Opinión personal
Se me hace difícil empezar a comentar una obra tan completa y compleja. Llegó a mis manos gracias a alguien que, al saber lo mucho que me había gustado "Cumbres borrascosas" de Emily Brontë (su hermana), me la  había recomendado. No puedo sin embargo, compararlas abiertamente, ya que las diferencias entre ambas novelas son muy contrastadas. Cumbres borrascosas es una apasionante historia de amor latente en todo el libro. Por su parte, en Jane Eyre encontramos también una historia de amor pero no tan latente y enmarcada siempre en un contexto propio de su tiempo y otras muchas cualidades, detalles y tramas que hacen al libro más completo, añadiendo al libro mucho más que amor. En conclusión, lo que quiero decir es que Cumbres Borrascosas es una historia de amor en sí, todo lo mueve el amor. La historia de Jane Eyre no es tan movida por el amor, la mueven otros aspectos como su orgullo, su forma de pensar y gran fuerza de voluntad, entre otros. 

Alejándome ya de la comparación de ambos libros, empezaré aludiendo a la división que el libro hace de la historia en tres partes: En la primera, nos cuenta su infancia en casa de tía, donde fue bastante infeliz y posteriormente, su estancia internada en la escuela Lowood. La segunda parte comienza cuando deja la escuela por su propia cuenta y acude como institutriz a casa del Rochester, donde da comienzo si historia de amor. La tercera y última parte da comienzo cuando Jane decide dejar su puesto como institutriz en la casa y por consiguiente, dejar también a Rochester y emprende una huida. 

Personalmente, las partes que más me han gustado son la segunda y tercera ya que la primera solo nos cuenta su infancia y en mi opinión, se hizo un poco pesada. Además, no repercute en nada al resto de la historia, únicamente en la maduración y crecimiento de Jane. A mi manera de ver, la segunda y tercera parte es la verdadera historia del libro, ahí empieza el amor, los misterios, las tragedias y todo lo más entretenido y ameno de leer. 

La novela contempla todos los atributos del romanticismo de su época, creando a unos personajes movidos por sentimientos y pasiones. Jane Eyre es un personaje humilde, poco ambicioso y con mucho honor. No acepta nada que no haya sido ganado por sí misma. Con una gran fuerza de voluntad, persigue siempre lo que anhela y es leal a sus principios aunque para ello tenga que hacer grandes sacrificios. 

Como contraposición a un personaje tan transparente como Jane Eyre, nos encontramos al señor Rochester. Un hombre extraño que no es retratado en su totalidad hasta casi el final no para otra cosa que darnos grandes sorpresas sobre cuáles eran sus miedos, preocupaciones y sus secretos. 
   
También nos encontramos a otros personajes segundarios que aportan su miga a la novela. Como la tía de Jane, la señora Reed, perversa y con grandes prejuicios contra Jane. 

Helen Burns, su mejor amiga en el internado, es una chica un tanto peculiar, poco habladora, leal y agradecida. Helen junto a una de las profesoras de la escuela a la que ambas cogen mucho cariño hacen una estancia mucho más placentera.

En la casa del señor Rochester nos encontramos también a Ádele, la ahijada del señor Rochester, a quién Jane da clases y se ocupa de su educación. Es una chica sencilla, habladora y muy pasional. También nos encontramos al ama de llaves, una mujer muy acogedora y cariñosa. Jane se siente entre ellas como si estuviera en su propia familia, la que nunca tuvo. 

Cuando sale de casa de Rochester, conoce a Diana, Mary y el St. John que la ayudan cuando la encuentran casi moribunda y le dan cobijo. Entre ellos también se encuentra como en su propia casa. Diana y Mary comparten con Jane muchas aficiones y el mismo entusiasmo por estudiar y aprender. Son inteligentes y Jane se encuentra complacida con sus conversaciones. Las tres llegan a ser grandes amigas y mucho más. Por su parte, el St. John es bastante más reservado, entregado a su vocación la cual seguirá hasta el final. 

La  historia de amor entre Jane y Rochester enmarca la historia a partir de la segunda parte. Una historia preciosa y sufrida en la que la balanza del tiempo los deja casi en igual de condiciones de modo que su amor sea verdadero, leal y sin secretos, como pudo ser en un principio. 

Toda la novela está contada en primera persona desde el punto de vista de Jane, por lo que a ella la conocemos a la perfección. Vemos, sabemos y oímos únicamente lo que ella ve, sabe y oye lo que da juego a la hora de crear intrigas y secretos para los demás personajes. 

Los diálogos son perfectos y muy creibles. Tan sutiles como pueden ser arrebatadores, románticos o pasionales. Las descripciones, a su vez, son bellas dejando un escenario perfecto y armonioso. 

Por último, nombrar las sútiles críticas que se pueden encontrar en la novela acerca de los convencionalismos de la vida de su época, así como las constantes citas y referencias a las que Charlotte Brontë echa mano muy inteligentemente. 

Una de las pocas cosas negativas que he encontrado al libro es su lentitud en algunos momentos del libro, que lo hace un poco pesado de leer, sobre todo al principio, como he dicho anteriormente. A partir de la segunda parte es mucho más ameno. Por lo demás, me ha encantado.

En conclusión, una historia preciosa, completa y digna de admiración. Muy recomendable.

¿La habéis leido? ¿Tenéis ganas? ¿Qué os parece? ¡Contadnos vuestra experiencia! 
También  quiero añadir, que han sacado varias versiones adaptadas al cine de esta novela: La más famosa es la de Franco Zeffirelli (1996), y la más clásica, la de Robert Stevenson (1994), con Joan Fontaine y Orson Wells como protagonistas. 

Si queréis ver mi opinión de la película, pinchar aquí.




Y como siempre, para terminar, algunos de mis fragmentos preferidos:

"...vida mía!...¿cómo es posible esta suerte después de tantos dolores? En los sueños en los que imagino que vuelvo a tenerte, cuando creo estrecharte contra mi corazón, te beso como ahora, siento que me quieres, que confías en mí, que no me abandonarás... -Señor Rochester
-Ya no te abandonaré jamás mientras viva -Jane Eyre"



-¡Y yo le digo que me iré! -exclamé con vehemencia-. ¿Piensa que me es posible vivir a su lado sin ser nada para usted? ¿Cree que soy una autómata, una máquina sin sentimientos humanos? ¿Piensa que porque soy pobre y oscura carezco de alma y de corazón? ¡Se equivoca! ¡Tengo tanto corazón y tanta alma como usted! Y si Dios me hubiese dado belleza y riquezas, le sería a usted tan amargo separarse de mí como lo es a mí separarme de usted. Le hablo prescindiendo de convencionalismos, como si estuviésemos más allá de la tumba, ante Dios, y nos hallásemos en un plano de igualdad, ya que en espíritu lo somos"

1 comentario:

  1. Hola cielo no he leido el libro tampoco he visto ninguna de la adaptaciones pero lo apunto pues me encanta este genero. besos

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