domingo, 25 de noviembre de 2012

Y así... es como lo odio y lo amo a la vez.

-Mira ese chico...
Y lo miré sin ver.Y no me importó que estuviera enamorado de mí porque a mí no me atraía. Y cambié la dirección de mi mirada ante sus tristes ojos . Pero él tenía algo más que yo desconocía: Una personalidad irremediablemente asquerosa y preciosa. Dos adjetivos opuesto para el mismo elemento; así era él. 

Precioso por nuestras conversaciones infinitas, por sus dulces palabras, por su exótica voz, por sus cálidos abrazos, sus atrayentes besos, sus maravillosas sorpresas, sus mensajes de buenas noches, su sonrisa, su ayuda incondicional y hasta nuestras divertidas peleas. 
Y así me enamoré de él. 

Asqueroso por su inestabilidad, por marearme con su amor, por ir y venir sin motivos, por desaparecer cuando lo necesito, por estar cuando quiero olvidarlo, por recordarme lo que fue cuando yo ya solo quiero pensar en lo que viene, por no dejarme que continúe mi camino, por clavarme la mirada hasta que me salta el corazón aunque no quiera... 

Y así... es como lo odio y lo amo a la vez.

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