jueves, 2 de agosto de 2012

¡Bienvenidos!

    ¡Bienvenidos a Aeterna!
    Me llamo Yolanda y acabo de empezar en este mundillo de los blogs. Me gusta leer todo tipo de libros (aunque los de amor me pierden), la música, hacer vídeos (cualquier medio audiovisual, en realidad), escribir y un gran etc. pero este blog lo dedicaré especialmente a eso: comentaré libros que me gusten, publicaré algunos escritos, noticias sobre el mundo editorial, películas, etc.

    Para mi primera entrada me parece bonito dedicarla a unos de mis fragmentos preferidos del libro "Rivales" de Anna Godbersen:


-¡Corre! -me susurró-. Tienes que echar a correr... ¡Yo iré justo detrás de ti!
Fue entonces cuando me di cuenta de que debía asustarme. Sentí el miedo y frío en la garganta. Eché a correr... Había gente a mi alrededor, pero me abrí paso a empujones. Los pies y el pánico me llevaron hacía delante hasta que oí unos gritos... que se hacían mas fuertes y apremiantes..
-¡Alto!
-¡Detengase!
-¡No se mueva!
Seguí corriendo hasta oír los disparos...
Cuando terminaron... apenas podía respirar. Las personas que me rodeaban se habían quedado paralizadas. Me volví de nuevo, esta vez más despacio, y empecé a retroceder, donde ahora se oían chillidos..
Ahora avanzaba más deprisa hacia el lugar donde había perdido su contacto. Abatida y llena de aprensión, lo encontré de nuevo. Estaba en el suelo y tenía la camisa desgarrada. La sangre reluciente que manaba de su cuerpo lo cubría todo.
Pude oler la sangre antes incluso de dejarme caer junto a él, antes incluso de empezar a ahogarme con el olor y mis propias lágrimas.
-Tranquila -dijo con un grito ahogado..
Sus ojos estaban cerrados, y en ese momento los abrió. Vi que eran de un azul pálido y que estaban llenos de miedo. Me buscaron y luego él me agarró de la mano. Vi que me miraba y me di cuenta de que el miedo había desaparecido de sus ojos..
-Te quiero -dijo él.
-Te quiero -respondí.
-Te quiero -repitió con la misma serenidad afligida.
No podía dejar de repetir "Te Quiero" una y otra vez. Nunca sabría cuantas veces lo dije. Solo debí pasar a su lado unos segundos, aunque nunca lo sabría con certeza. Estaba tan llena de incredulidad que parecieron momentos imposibles, fuera del tiempo. Recuerdo haber visto cerrarse de nuevo sus párpados, y fue entonces cuando sentí unas manos en mi cuerpo. Tenía todo el vestido empapado de sangre y me sentía demasiado débil para decir nada más. Aquellas ásperas manos me llevaron a través de la multitud. Me separaron de el.. Oía que la gente apelotonada a mi alrededor repetían una y otra vez mi nombre.
Me preguntaban si estaba bien. Querían saber qué me habían hecho. Pero estaba empezando a nublárseme la vista y flaquearme las fuerzas, y entonces... Todo se volvió negro.

1 comentario:

  1. JAJAJA mira Miaulanda como hace su primera entrada! :D seguro que tienes mucho éxito jajaja te ha salido bonito bonito! :D:D:D jajajajajaja sé que leyendo eso te vas a reír zzz :D JAJAJAJ te amo :D:D

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